Rodrigazo

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El quiere volver a ser el mismo. Ese que se dio el lujo de negarse a los 21.000.000 de dólares de la Lazio hace un año, que era jugador de Selección, al que comparaban con Claudio Paul Caniggia y lo bautizaron la Joya, el que cotizaba hasta su trencita y estuvo a punto de firmar con el Barcelona. ¿Quién dice que él no hubiese estado en cancha con Lionel Messi levantando la Champions League hace una semana? Pero no se dio. Se cayó el pase al equipo catalán, a los pocos días le diagnosticaron una maldita pubialgia que lo tuvo varios meses parado y que recién este año lo dejó arrancar, pero ya sin chances con la celeste y blanca, y sin ofertas de clubes europeos desesperados por llevárselo. El lucha por volver, siente que Diego Maradona lo mira y que puede volver a ser el hijo del Hijo del Viento. Sin embargo, con 27 años ya cumplidos, para Rodrigo Palacio llegó el momento de dar el salto. Y aunque no hay ofertas concretas por él, ya hay un club de España, uno que siempre lo quiso (¿Sevilla?), que anda esperando el momento para poner los billetes sobre la mesa. Que son muchos menos que la primera vez que lo anduvo mirando… Un Rodrigazo feroz, con una devaluación pocas veces vista. La necesidad de los dirigentes es clara, democrática y no tiene dobles lecturas. Desde que asumió Bianchi son varios los jugadores que son negociables, no de una manera despectiva sino que son aquellos con los que se puede hacer un buen negocio y están en el momento ideal de sus carreras para irse. Y Rodrigo figura en esa lista. No sólo por la edad que tiene, si no porque además es el segundo contrato más alto del plantel, después del de Riquelme. Luego de un semestre prácticamente parado en el que fue imposible pensar en una venta, arrancó la recuperación. De forma progresiva, y con algunos parates mínimos, volvió a acomodarse en los primeros planos: metió cuatro goles en cinco partidos en la Copa (en el torneo, apenas dos en nueve, aunque en muchos partidos ingresó en el segundo tiempo). Ahora, con una renovación financiera y deportiva por delante, parece tener el terreno más preparado para que llegue una oferta y concretar la venta. Sobre todo, teniendo en cuenta un dato no menor: en junio del 2010 el jugador quedaría con el pase en su poder, por lo que ya en diciembre de este año la situación sería más complicada de negociar. Es ahora o… Además, los directivos cuentan con el aval del delantero: tiene muchas ganas de irse en junio y ya se los hizo saber. El es un agradecido al club y a su gente, pero siente que este es el momento. Y va más allá de los títulos y los goles que lo avalan, tampoco es sólo por la edad y por la levantada personal en los últimos meses. Rodrigo también necesita un cambio de aire. Es sabido que la relación con Riquelme no es la mejor desde hace un tiempo. De hecho, luego del affaire JR-Cáceres, en aquella famosa charla en el vestuario, la Joya fue uno de los que más le reclamó al enganche cuestiones relacionadas con la convivencia. No hace mucho, las desaveniencias quedaron expuestas públicamente ante Guaraní, en la Bombonera, cuando el 10 le pegó un par de gritos y la cámara de TV captó la escena. El domingo, ante San Martín de Tucumán, a pesar de que el equipo jugó mejor y de que se pasaron la pelota como mejores amigos, en los festejos quedó en claro que no se quieren ni un poquito. Y esa situación, con Román asegurado un año más, también sería motivo de su alejamiento. En la Comisión Directiva todavía se agarran la cabeza cuando recuerdan aquella oferta cercana a los 21.000.0000 que ofreció la Lazio en julio del año pasado, dinero que los italianos terminaron gastando en Mauro Zárate. En su momento, el jugador la rechazó porque tenía todo cerrado con el Barcelona, información que se filtró en Europa y que decidió a los dirigentes catalanes a dar por tierra con el precontrato y el acuerdo de palabra. A partir de ese momento, la devaluación de Palacio fue de la mano con sus problemas físicos (que había comenzado a sufrir a pocos meses de 2008 pero que se dio a conocer una vez que se confirmó la continuidad del bahiense en Boca). Por eso, la discusión ahora será para ponerle precio al delantero: está claro que ya no será ese número, no sólo por la realidad de Rodri sino también por la crisis mundial que bajó bastante las cotizaciones de los jugadores. “Hoy, es impensado una venta a Europa por más de diez millones de dólares”, admitió un directivo. En privado, reconocen que por 7.000.000 de dólares cerrarán trato. A Boca se le vino el Rodrigazo.

Olé

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