Volvio Rodrigol

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El sábado, ante Newell’s, los carteles de los hinchas reunían las siglas PV. Eran para el inmortal goleador y resumían el sentimiento de otro retorno: Palermo vuelve. Anoche, esas mismas dos letras tuvieron efecto en su viejo compañero de dupla. El que retornó, esta vez, fue Palacio. Al gol y también a ese juego movedizo, activo, encendido, difícil de decodificar para esos mismo rivales que hasta hace poco tiempo desparramaba en la cancha. Rodrigo no sólo abrió la puerta de la victoria en este debut copero de Boca.
También, una ventana de esperanza para su propia apuesta de volver a
ser el que era.

La maldita pubialgia que lo castigó en el último semestre del 2008 está quedando atrás. Palacio está recuperando ritmo, despliegue, energía y, sobre todo, desequilibrio. Anoche, de hecho, le cometieron a él la falta que derivó en su propio gol. Y convirtió, podría decirse, como el otro Pa. Agarró un rebote en el área, tras un pase de Vargas que cortó un defensor de Cuenca y, con un zapatazo de la nada, a lo Palermo, se la clavó en el ángulo a Morán.

Música para sus oídos, otra vez sonó el “Rodrigo, Rodrigo” en la Bombonera. Y como en los viejos tiempo, volvió ese festejo con los brazos abiertos y
beso a la tribuna. Pero más allá de alimentar su alto promedio de gol en Copa Libertadores (ya suma 11 tantos), en su primer partido como titular en el año, se bancó bien físicamente todo el partido, lo que fue otro buen síntoma de que su recuperación total está muy cerca.

Por lo pronto, se lo vio desbordar como era su costumbre y los defensores
ecuatorianos, varias veces, tuvieron que frenarlo con faltas. Hasta tuvo tres posibilidades más para convertir: otro tiro para probar a Morán en el primer tiempo, un centro que en el trayecto cambió de dirección y casi se le mete al arquero de Cuenca y un remate cruzado que se le fue desviado.

La noche de Rodrigo fue, sin dudas, una de las mejores noticias en este debut de Boca en la Copa. El delantero jugó más tiempo en este partido que en todo el 2009. Hasta ayer, Palacio había sumado 55 minutos en total: 32 en el superclásico del verano y 23 el último sábado, ante Newell’s. Iba a ser reemplazado por Noir a diez del final, pero Morel se lesionó y agotó la última variante.

Fuente:Ole