Mejor Hacelo Vos…

Es como si tirara una moneda al aire. Si cae del lado que elige, Rodrigo Palacio siente que está en una de sus grandes jornadas y todo le sale más fácil. Si en ese revoleo canta cara varias veces y siempre le sale cruz, debe afrontar lo que viene con una fuerte carga emocional y pierde confianza para ir hacia el arco. Esta vez, como la mayoría de las veces, el número 14 xeneize arrancó con su participación decisiva en el gol del 1-0, con el centro-pase a Román Riquelme, y embalado por su comienzo no se detuvo en toda la noche, priorizando el pase a su definición.Aunque la alegría por la rápida ventaja no duró mucho y a los dos minutos llegó el empate de Fluminense, Palacio siguió encendido, apareciendo por derecha y por izquierda, inquieto, movedizo, haciéndose cargo de la pelota, pidiéndola y manejándola a la par de Dátolo y Riquelme. No pudo convertir su gol (tiene cuatro en la Copa, tres en primera fase y uno ante el Cruzeiro allá), pero en esta oportunidad cumplió como asistidor y generador de juego.

Poco después del 1-1, también le dio un pase atrás a Chávez en ese remate que dio en el ángulo, entrando por izquierda buscó bien a Palermo en el punto penal e inició la jugada que terminó en cabezazo del Loco y corte en la boca de Román. Todo esto en 10 minutos, entre los 17 y 27 del primer tiempo.

El segundo lo arrancó con todo. Ya a los 2 minutos, ganó por derecha (tiró la pelota por un lado y la fue a buscar por el otro) y le puso el centro en la ca beza a Paletta. Así siguió toda la noche, encarador y atrevido, prefiriendo descargar en un compañero antes que probar al arco y encontrarse con una mala definición. Recién a los 35 intentó con un zurdazo fuerte que le tapó el arquero. No la pudo meter y aunque él jugó un muy buen partido, no alcanzó para que Boca ganara. Ahora, igual, lo van a necesitar de la misma manera para la revancha del miércoles en el Maracaná.

 

 

Olé

Saludos

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